El carácter confesional de nuestro Colegio nos impone prestar una gran atención a la formación religiosa de nuestro alumnado, independientemente de nuestra positiva valoración de las enseñanzas religiosas en los primeros años como ayuda a los docentes en la tarea de transmitir valores positivos.
De todas formas, esa confesionalidad no debe ser óbice para que, a partir de la adolescencia, se deje a los jóvenes la iniciativa de tomar la última decisión ante el hecho religioso.